¿Cómo comportarse ante el auditor?


Hola prueba



La escasez de agua potable en el planeta


De todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta. Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de vida, desde la salud de los niños hasta la alimentación de los seres humanos.

julio20134La sequía provoca efectos devastadores en los países que las sufren. Actualmente, muchos países tienen menos agua de la que necesitan. A principios del próximo siglo, una tercera parte de las naciones tendrá escasez de agua de modo permanente. La primavera es cada vez más pobre como consecuencia de la tala de los bosques y el cambio climático. Los lagos subterráneos, que datan de tiempos prehistóricos, se están agotando con rapidez.

El ser humano considera al suelo, que normalmente llama tierra, como algo muerto, donde puede colocar, acumular o tirar cualquier producto sólido o liquido que ya no le es de utilidad o que sabe que es tóxico. La humanidad obtiene la mayor cantidad de agua de los ríos, pero casi todos se encuentran inservibles a causa de la contaminación. El agua de mar desalinizada es una fuente potencial, aunque el costo del proceso es diez veces mayor.

La inercia política agrava la crisis del agua. La crisis mundial del agua cobrará en los próximos años proporciones sin precedentes y aumentará la creciente penuria por falta de agua en las personas que habitan en muchos países subdesarrollados. Los recursos hídricos disminuirán continuamente a causa del crecimiento de la población, de la contaminación y del cambio climático.

De todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta. Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de vida, desde la salud de los niños hasta la alimentación de los seres humanos. Los abastecimientos de agua disminuyen, mientras que la demanda crece a un ritmo pasmoso e insostenible. Se prevé que en los próximos veinte años el promedio mundial de abastecimiento de agua por habitante disminuirá en un tercio.

La falta de conciencia sobre la magnitud del problema, la inercia de los dirigentes y las actitudes y conductas inapropiadas explican el deterioro progresivo de la situación y la razón de por qué no se adoptan las medidas que se necesitan.

A mediados del presente siglo miles de millones de personas sufrirán de escasez de agua en todo el mundo. Se calcula que un 20% del incremento de la escasez mundial de agua obedecerá al cambio climático.

En las zonas húmedas es probable que las precipitaciones lluviosas aumenten, mientras que en muchas zonas propensas a la sequía, e incluso en algunas regiones tropicales y subtropicales, disminuirán y serán más irregulares.

La calidad del agua empeorará con la elevación de su temperatura y el aumento de los índices de contaminación. Ya en los últimos años se ha evidenciado una importante disminución en su calidad.

Los más afectados siguen siendo los pobres, ya que el 50% de la población de los países subdesarrollados está expuesta al peligro que representan las fuentes de agua contaminadas.

Otros problemas muy importantes que se plantean son los de la calidad y la buena administración del agua. En el mundo hay más de 2,2 millones de personas que mueren cada año debido a enfermedades causadas por el agua potable contaminada y un saneamiento deficiente. Una gran proporción de esas muertes se debe a las enfermedades ocasionadas por el agua.

Aproximadamente, un millón de personas muere de malaria cada año y más de 200 millones se ven aquejadas de esquistosomiasis, una dolencia conocida también con el nombre de bilharziosis. Todas estas terribles desgracias, así como los sufrimientos y pérdidas que entrañan, se pueden evitar.

Actualmente la industria utiliza el 22% del agua consumida en el mundo. En los países ricos ese porcentaje asciende a un 59%, mientras que en los países pobres sólo llega a un 8%. En el año 2.025 esa proporción alcanzará un 24%. Se calcula que para ese entonces se gastarán 1.170 km³ de agua anual para usos industriales.

También existe el riesgo de privatizar la producción de agua potable, su distribución y fijación del precio. En esta situación son siempre los pobres quienes más padecen, pues tienen menos acceso al abastecimiento de agua y deben pagar proporcionalmente más por él. Por ejemplo, en Nueva Delhi –India-, el agua se vende a los pobres a razón de u$s 4,89/m3, mientras que las familias que poseen agua corriente a domicilio pagan solamente u$s 0,01 por la misma cantidad. En Vientiane -República Democrática Popular Lao-, los vendedores cobran u$s 14,68/m3, mientras que la tarifa municipal es de solamente u$s 0,11.

Cuando faltan las infraestructuras y los servicios, las áreas urbanas que carecen de instalaciones para el suministro y el saneamiento de aguas constituyen uno de los entornos más peligrosos para la vida humana.

Muy pocas viviendas en esta Tierra tienen desagües que vayan a parar al alcantarillado. La población pobre que vive esa situación en las ciudades es la primera víctima de las afecciones causadas por la falta de saneamientos, las inundaciones e, incluso, por las enfermedades causadas por el agua como la malaria, que se ha convertido en una de las principales causas de enfermedad y muerte en muchas áreas urbanas.

Por otro lado, a medida que la demanda de agua aumenta, proliferan también los rumores sobre las guerras que pueden avecinarse debido a la falta de los recursos hídricos.

Fuente:www.proyectopv.org

“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. Marco Tulio Cicerón


Precaución con la electricidad estática


Los accidentes ocasionados por la corriente estática son tanto o más frecuentes que los producidos por la electricidad industrial y paradojalmente, esta es uno de los tipos más desconocidos de la energía eléctrica.

La electricidad estática o en reposo es conocida comúnmente como electricidad de fricción por ser esta la forma más conocida para producirla, aunque no sea esta la única forma de hacerlo, ya que también es posible mediante compresión, fragmentación, variación de temperatura, etc. de una sustancia o material. En efecto, cuando dos cuerpos se rozan o se frotan, uno de ellos toma una carga eléctrica positiva y el otro una carga eléctrica negativa.

Dichas cargas permanecen en las superficies externas de los cuerpos a menos que se pongan nuevamente en contacto o se les acerque a cuerpos de menor carga o sin ella, entonces la carga eléctrica pasará de un cuerpo al otro con el fin de ser neutralizada o variar su cantidad.

Cuando se ha acumulado suficiente carga en un cuerpo (“presión”) respecto a otro, como para hacer conductor al medio aislante (romper el dieléctrico), se puede producir una chispa o descarga electroestática. Esta descarga o chispa es la que se observa cuando en la noche nos sacamos las ropas de fibras sintéticas, o cuando hay una tempestad y las nubes se descargan eléctricamente a tierra a través de la atmosfera (relámpago); y estas chispas resultantes de una descarga de la electricidad estática son las mismas que en un determinado momento pueden causar la inflamación o combustión de ciertos elementos o provocarnos sensaciones  desagradables y hasta dolorosas.

Existen materiales buenos y malos conductores de la corriente eléctrica. Aunque si bien es cierto todos los materiales pueden ser conductores bajo ciertas circunstancias, solamente los buenos conductores son utilizados como tales y los más malos como aislantes y son precisamente éstos últimos los materiales que están más expuestos a adquirir potenciales estáticos y almacenarlos en sus superficie, y en cambio los conductores son utilizados para neutralizar las cargas estáticas.

Como se dijo, la forma más común de generación de la electricidad estática es por roce, por lo que en cualquier equipo que tenga partes o piezas en movimiento se generará, al igual que los hidrocarburos se cargan de estática con solo ponerlos en movimiento, al trasladarlos por un oleoducto o al trasvasarlos de un tanque a otro.

Como se puede observar, el impedir la generación de electricidad estática es bastante difícil, sin embargo, el peligro que ella presenta no está en la generación sino más bien en la magnitud del potencial que puede alcanzar, ya que cuando se alcanzan valores suficientes para “romper el dieléctrico” se produce la descarga en forma de una chispa.

De lo expuesto, se concluye que el riesgo de la electricidad estática no está en su generación sino más bien en la descarga, por lo que debemos poner toda nuestra atención en controlar este riesgo con la finalidad de prevenir la ocurrencia de accidentes. Para ello existen algunas medidas de control, que aplicadas adecuadamente, pueden controlar este tipo de riesgo. Como ejemplo:

  • Conectar entre sí las diferentes partes o conjuntos de elementos de un equipo o instalación, con el objeto de neutralizar los desequilibrios electroestáticos en el punto mismo en que se generan.
  • Conectar a tierra todos aquellos puntos o partes de un equipo eléctrico con el objeto de evitar la acumulación de potenciales estáticos entre los elementos de una instalación o entre éstas y tierra.
  • Humidificar el ambiente. Manteniendo una humedad relativa alta en el ambiente permite la formación de una delgada capa de agua por condensación en las superficies haciéndolas levemente más conductoras.

 

Existen además otros sistemas de tecnología más avanzados como los neutralizadores eléctricos que utilizan un isótopo radioactivo, pero todos los sistemas más o menos sofisticados tienen como único propósito impedir que los potenciales estáticos alcancen valores tales que produzcan la descarga a través de una chispa o que afecten de alguna forma a las personas.

“Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad”. Lao-tsé


¿Cómo comportarse ante el auditor?


Ante la cercanía de una auditoría externa todos, nos ponemos nerviosos, empezando por el Responsable del Sistema de gestión, y siguiendo por el resto de la estructura, pero existen algunas recomendaciones que pueden hacerse, para “salvar” el momento.

– La semana que viene tenemos auditoría!!!
– ¿Ya? ¿Tan pronto?, ¡pero si está todo sin hacer…!.

Seguramente alguno habrá participado o escuchado algún diálogo similar. Siempre la llegada de un Auditor externo, pone en crisis a casi todas las organizaciones.

Lo principal, después de esta noticia, es mantener la tranquilidad. Nunca todo está tan mal como parece, además, comoorganización uno debe tener un rol muy activo, jugando un papel importante a través de todas aquellas personas que tomen parte de ella, con lo que todo lo bien o mal que salga la auditoría no solo va a ser función del auditor de turno, sino un diagnóstico de cómo se encuentra el Sistema y en qué áreas debe reforzarse las acciones.

Luego de varias auditorías, se comprenden algunos aspectos que vale repasar:

No se trata de engañar al auditor, pero sí de interactuar con él durante la auditoría poniendo énfasis en nuestras fortalezas. Al fin y al cabo, la organización es la que defiende su auditoría. A todos nos fastidia que nos digan que no hacemos las cosas bien, o que las cosas pueden hacerse mejor, pero tampoco se trata de ocultar la realidad, por varios motivos:

Primero, porque él tiene más experiencia que tú, que eres el Responsable del Sistema de Gestión, en esto de auditar. Para el auditor auditar es su trabajo diario, hoy está en tu organización auditándote, pero mañana posiblemente esté en otra auditando a otro, y lo que tú aprendes en una auditoría anual, él lo aprende en una auditoría diaria, con lo que te lleva una ventaja considerable.

Segundo, porque muy probablemente el auditor haya pasado antes por una fase en la que fue Consultor antes que referente del Sistema de Gestión, con lo que ya ha podido pasar por la experiencia de ser él el auditado, y seguramente también pudo aprender mucho del oficio.

Finalmente, porque si tú como Responsable del Sistema de gestión de tu organización, engañas al auditor, te estás engañando a ti mismo (y a la organización), porque de nada sirve si él decide la conveniencia de tu organización para concederte un certificado si realmente ésta no está preparada para recibirlo. Te darán un lindo certificado que colgarán en una pared en un sitio preferente donde pueda ser visible para todo el mundo, pero tu Sistema de gestión no funcionará y se vendrá abajo a la primera de cambio, posiblemente antes de que el auditor tenga la oportunidad de volver en el plazo de un año a revisarlo.

No vale decir que ya arreglaré lo que yo vea que no funciona durante ese tiempo, porque sinceramente todos sabemos que no será así. Es más recomendable que él anote varias No Conformidades en la auditoría y consensuar sobre las mejores Acciones Correctivas a adoptar, porque lo que está escrito se lee, y sobre ello se actúa proponiendo unos responsables y unos plazos de ejecución para dichas Acciones, y aunque solo sea porque al año siguiente es lo primero que va a revisar cuando vuelva, seguro que va a estar solucionado.

De otra forma, es como si te dan la licencia para conducir cuando realmente no estás preparado para conducir un vehículo. Tendrás tu licencia en el bolsillo, pero cuando te subas a tu automóvil, tendrás más posibilidades de accidentarte.

Otro error común es que, no se puede cargar el peso del Sistema de gestión sobre una persona ajena a la organización. No va a funcionar.

  • En primer lugar, porque el Consultor no pertenece a la organización y por lo tanto no está en ella permanentemente. Tampoco puede controlarlo todo desde su oficina porque seguramente esté en otras organizaciones. El consultor está un rato y el Sistema de gestión es un trabajo continuo. Si lo tiene que mantener en pie el Consultor, en cuanto éste salga por la puerta tras su visita periódica, el Sistema de gestión se desmoronará ante cualquier evento.
  • En segundo lugar, porque el Sistema de gestión es de gestión de la propia organización que es quién conoce su forma de hacer las cosas y de trabajar para producir. El Consultor sabrá mucho de los requisitos de las Normas ISO para Sistemas de Gestión pero quizás no tanto de lo otro, su trabajo consiste en orientar, acompañar y aconsejar la mejor manera de hacer las cosas durante el proceso de implantación para cumplir con los requisitos establecidos en dichas normas, no en realizar el trabajo. Incluso puede estar presente en la auditoría de certificación, pero no podrá defenderla ni rebatir las No Conformidades planteadas por el auditor, porque esa no es su tarea, sino la del Responsable del Sistema de Gestión.
  • En tercer lugar, porque el posible futuro certificado del Sistema de gestión va a nombre de la organización que es a la que representa, a la que certifica y quien lo paga y firma el contrato con la empresa certificadora. En ningún lugar del mismo va a aparecer el nombre del consultor, independiente de si ha hecho mucho o nada para su consecución, ni siquiera el del Responsable del Sistema. A la Certificadora le importa poco si la organización ha conseguido el certificado con ayuda externa o con un becario.
  • Y en último lugar, porque el Sistema de gestión le tiene que servir a la organización, para eso se lleva a cabo su implantación, ese es el fin último de la misma. De poco sirve implantar uno si la organización no saca beneficio de ello. No merece la pena embarcarse en esta tarea si no se lo toma en serio y le saca provecho. El Consultor vendrá varias veces con la frecuencia establecida, acordaba entre él y la organización, pero en cuanto se marcha, los problemas se irán acumulando en la organización y el trabajo comienza para ella hasta la próxima visita, en la que nos pedirá cuentas sobre los deberes planteados.

En resumen, el hecho de contratar una consultoría para que nos ayude en el proceso de implementación de un Sistema de gestión no nos exime del resto de responsabilidades, que son todas. Es la organización la que decide implantarlo, a la que le tiene que servir y la que debe llevar a cabo la labor. Con ayuda externa o no, es ella la que debe realizar el trabajo.

P: ¿En qué se diferencian los terroristas y los Auditores en Calidad?
R: En que los terroristas por lo menos tienen simpatizantes.