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Newsletter 136: Seguridad & Ambiente en PyMEs

1. Editorial: “Habemus papam”

Se trata de la noticia excluyente. Un Papa argentino. Seguramente nunca lo hubiéramos imaginado…

Independientemente de la religión, debemos estar orgullosos que un argentino, termine siendo una de las personas más influyentes del planeta. A algunos les podrá parecer que fue obra del azar, pero para la gran mayoría, estamos convencidos que fue por sus valores.

Cuando planteaba este editorial, me preguntaba que nexo podía haber entre el objetivo de este Newsletter con este trascendental hecho. Concretamente, pensaba que relación podía tener la elección del Papa, con la Calidad, el Ambiente o con la Seguridad Industrial… ¡Y lo encontré!

Trabajamos habitualmente sobre estos temas pero básicamente con las necesidades de las empresas.

Sin ser un profundo conocedor del Papa Francisco, en estos pocos días de reinado, ha llegado muy profundo con alguna de sus frases, que si bien fueron hechas en general, se me ocurrió pensar que también son válidas para la vida dentro de una empresa. Esto es así si pensamos que gran parte de nuestra vida, la pasamos allí dentro.

Alguna de estas frases, son invitaciones al diálogo, aún con aquellos que lo han subestimado. Hay que dialogar con todos. Esa es la base del entendimiento. Si hay entendimiento puede haber reconciliación. ¿Con cuántas personas de nuestro trabajo no nos llevamos bien? ¿Será por eso que cada vez nos cuesta más ir a nuestro trabajo? Compañeros, superiores, proveedores, clientes, todos forman parte de nuestra vida laboral, pero no con todos tenemos una relación buena. Tal vez haya llegado el tiempo para que hagamos desinteresadamente nuestro aporte al mejoramiento del clima laboral. Seguramente seremos los primeros beneficiarios.

Este Papa nos habla del perdón. Cuánto cuesta perdonar, ¿no? Situaciones y personas que parecen irreconciliables… Jefes que se hacen los distraídos y todo hace que el clima de trabajo sea cada vez más denso…

Siento a este Papa como  una persona que habla con el corazón, transparente, y con lenguaje llano. ¿No sería interesante hacerlo en nuestras relaciones laborales? No siempre lo que hacemos, está en línea con lo que pensamos y menos aún con lo que sentimos. ¿Cómo sería todo si fuesemos más sinceros?. Para pensar, ¿no?.

Tal vez no lo haya dicho expresamente, pero no quedan dudas que predica con su ejemplo. ¿Todos predicamos con nuestro ejemplo? Tal vez podría ser una política empresarial, tal vez solo un Código de Ética Empresaria.

La modestia también es un valor a alcanzar. Vivimos en un mundo de apariencias, donde es importante donde vivimos, qué auto tenemos y donde nos fuimos de vacaciones. Se vive para contarles a otros de nuestros logros. ¿Si probamos con un poco de modestia?

Ser el líder de 1.500 millones de personas, genera un grado de responsabilidad, tal vez equivalente al que puede tener un presidente de un país, o el CEO de una Empresa. En todos los casos, debe estar consciente del rol que tenemos y cumplirlo con la responsabilidad que implica nuestra función.

Lo veo también como un Papa valiente, que ya en su momento, y cuando no tenía tanto poder, no  dudó en enfrentarse a la demagogia populista, a la hipocresía y a la mentira. Para ser líder, se necesita ser valiente.

Finalmente nos marca su mensaje de “no ser indiferentes con aquellos más olvidados”. Llevado al mundo laboral, tal vez deberíamos pensar que como empresarios tenemos una obligación social. ¿Nuestra responsabilidad social apunta a favorecer a los más pobres o solo gastamos importantes cifras en auspiciar eventos efímeros, que no resuelven nada?

Seguramente Ud. habrá encontrado otros valores, otras frases que han llamado su atención. No importa, todas apuntan a lo mismo, a tratar de ser mejores, más solidarios y pensar que mientras algunos la pasan muy bien, hay otros que la pasan muy mal.

Tal vez un cambio en ese sentido haga que nosotros mismos seamos los primeros beneficiados. ¡Vale la pena intentarlo!

Ing Ricardo Wolff

RIW Consultores

La felicidad se alcanza cuando, lo que se piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”. Mahatma Gandhi